Queremos manifestar nuestro apoyo al uso racional y sostenible de los medicamentos y firme rechazo a la normativa actual sobre el medicamento veterinario. Esta normativa, lejos de mejorar la práctica veterinaria, está provocando muchos problemas que afectan tanto a los profesionales del sector como al bienestar y la salud de los animales, por tanto, también a sus familias.
A continuación detallamos nuestras principales inquietudes:
- Cuestiona el criterio profesional: la obligación de seguir las fichas técnicas de los fármacos y las excesivas restricciones en el uso de los antibióticos, atentan directamente sobre la salud de los animales, retardando o impidiendo la aplicación del tratamiento más adecuado para cada paciente y por tanto afectando indirectamente también a la salud pública.
- Excesiva burocracia: la obligatoriedad de registrar todas las prescripciones de antibióticos en PresVet con la excesiva información que obligan a aportar, aumenta la carga administrativa para los veterinarios, provocando un incremento del tiempo necesario para atender a cada animal, lo que se traduce en el encarecimiento de los servicios veterinarios, afectando directamente a la economía de las familias.
- Problemas de ajuste de los medicamentos a las necesidades reales: los formatos comerciales de medicamentos no se adaptan a las necesidades específicas de cada paciente debido a la gran diversidad existente entre las distintas especies de animales e incluso dentro de la misma especie, lo que provoca que el tratamiento no se pueda ajustar correctamente cuando se dispensa por los cauces habituales y en muchos casos retrasando el inicio del tratamiento por dificultades en la dispensación.
- Desproporcionado régimen sancionador: las multas por las incidencias producidas pueden llegar hasta 1.200.000 euros, convirtiendo el ejercicio libre de la profesión en un delito con graves consecuencias.
- Falta de consulta y consenso: la implementación de estas normativas ha sido llevada a cabo sin una consulta adecuada a los profesionales del sector veterinario, ignorando su experiencia y conocimientos.
- IVA al 21%: la aplicación del iva al 21% de los servicios veterinarios convierten a nuestro sector en servicios de lujo, sin tener en cuenta que la salud no es un lujo sino un derecho que además afecta directamente a la salud pública.
Con todo esto queremos reivindicar:
- Que se revise y modifique la normativa del medicamento veterinario, el RD 666/2023 y el RD legislativo 1/2025, acorde con la realidad del sector veterinario.
- Que los veterinarios podamos ejercer nuestro trabajo sin que se nos criminalice por ello, sin sentirnos acosados ni presionados al justificar nuestras prescripciones basadas en nuestra formación y en evidencias científicas.
- Que podamos asegurar la salud y el bienestar de los animales, sin tener que aumentar los costes para las familias, lo que pondría suponer un riesgo para la salud pública.
En conclusión, hacemos un llamamiento a las autoridades para que escuchen nuestras preocupaciones y trabajen con nosotros para lograr una normativa justa y adecuada, que proteja la salud de los animales y respete la labor de los profesionales veterinarios.
¡Por un ejercicio profesional libre, responsable y comprometido!
Con el apoyo de:






